12.3.13

Darle a "me gusta" en Facebook delata la intimidad

Aquí dejo un artículo de El País donde se analiza cómo con un simple click en "me gusta" en Facebook, queda revelada gran parte de la intimidad de las personas. Existe una nueva disciplina, la Ciencia Social Computacional, que se dedica a extraer información personal de las redes sociales.

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/03/11/actualidad/1363020389_803146.html

Sin intimidad en la era de Facebook

Los ‘me gusta’ de la red social pueden deducir la etnia, la orientación sexual o la ideología


Las redes sociales contienen un arsenal de información sensible de cada uno de nosotros, casi siempre sin que seamos conscientes de que la estamos facilitando, incluso aunque estemos convencidos de que la estamos ocultando. Ya se sabía que la lista de amigos de un usuario de Facebook revela muchos datos sobre él, y hoy le toca el turno a los inocentes me gusta que uno pincha aquí y allá en los ratos libres. Michal Kasinski y sus colegas del Centro de Psicometría de la Universidad de Cambridge han desarrollado un modelo matemático que permite deducir así la etnia, la orientación sexual, las tendencias políticas y las creencias religiosas de cualquier persona. El caso Facebookleaks está en marcha.

El modelo de Kasinski y sus colegas es un verdadero lince: acierta si un hombre es homosexual o heterosexual en el 88% de los casos; si una persona es de origen africano o caucásico en el 95%; si es de izquierdas o de derechas en el 85%. Hay otros atributos que también se pueden deducir, pero con menos precisión, como los rasgos de personalidad, la inteligencia, el grado de felicidad, el estado civil de los padres o la drogadicción. El trabajo se presenta en Proceedings of the Nacional Academy of Sciences.

El trabajo no es una ocurrencia anecdótica de tres científicos chiflados. Es solo la última muestra de toda una nueva disciplina llamada ciencia social computacional que se dedica a extraer información personal de las redes sociales. Uno de sus principales objetivos –o al menos uno de los que mejor se sirven para financiar sus experimentos— es el marketing dirigido (u 'objetivo', como se llama a veces), los sistemas de “recomendación” personal y las máquinas de búsqueda personalizada, todo ello en Internet.

Los autores admiten, sin embargo, que “la disponibilidad generalizada de información sobre el comportamiento individual, junto con el deseo de aprender cada vez más sobre los consumidores y los ciudadanos, plantea graves desafíos en el terreno de la intimidad y la protección de datos”.
Kasinski cita un ejemplo elocuente. Hace unos años, una de las principales cadenas norteamericanas de comercio por Internet utilizó los datos de sus clientes –quién había comprado qué cosa en qué fecha— para adivinar los embarazos de las clientas. Cuando una empieza a interesarse por las páginas de patucos y a encargar el último número de Ser padres, ya está retratada en los algoritmos. La intención de la cadena comercial era lícita, o al menos legal: freír con publicidad de artículos prenatales al selecto grupo de las clientas embarazadas, y en las fechas adecuadas, en lugar de irritar a todo el mundo y a todas horas con anuncios improcedentes. Un ejemplo del marketing dirigido, u objetivo, citado más arriba.

“Pero también podría desenlazar una tragedia”, advierte Kisinski. “Por ejemplo, si revelara a la familia el embarazo de una mujer soltera en una cultura donde esto sea inaceptable”.
No es la primera vez, ni mucho menos, que los sociólogos computacionales explotan los secretos ocultos entre la letra pequeña de Facebook y otros portales públicos. Las estadísticas sobre las páginas web que uno visita, por ejemplo, permiten predecir su edad, sexo, profesión, nivel educativo y varios rasgos de su personalidad. También se ha deducido mucha información personal a partir de las colecciones de música (como las listas de reproducción que uno guarda en Spotify o iTunes), el lenguaje que uno usa en sus tuits y la lista de amigos en Facebook (en una reedición digital del viejo dime con quien andas…). La nueva investigación utiliza los me gusta que uno pincha mientras navega por Facebook.

Los me gusta han resultado una mina de oro íntimo. La gente puede pinchar me gusta para celebrar la última ocurrencia de un amigo suyo, o de cualquier otro, una foto, o un producto comercial, también deportistas, escritores o pianistas, y por tanto las cosas que a uno 'le gustan' revelan pautas sobre todos esos apartados.

Kasinski propone de forma explícita algunas aplicaciones comerciales de estas técnicas. Una compañía de seguros, por ejemplo, puede saber cuáles de sus potenciales clientes son neuróticos y cuáles estables emocionalmente, y así dirigirse a los primeros vendiéndoles los valores de la seguridad, y a los segundos los peligros de la vida moderna. También podrían subirle la póliza a los depresivos, aunque Kasinski no menciona esta posibilidad.

Pero el científico reconoce las posibles consecuencias dañinas de estos modelos, porque “pueden aplicarse a enormes muestras de gente sin obtener su consentimiento, y sin que siquiera lo sepan”. Pues ya lo saben.

Kasinski y otro de los autores del trabajo, David Stillwell, facilitan una demostración de la predicción de la personalidad a partir de los me gusta de Facebook. Stillwell es propietario de la aplicación myPersonality en Facebook y ha hecho públicos todos los resultados aquí.

10.2.13

LA INFLUÈNCIA DELS MOVIMENTS SOCIALS EN L'AGENDA POLÍTICA (06.02.2013)

Per primera vegada en aquests trenta-cinc anys de democràcia, la societat civil ha adquirit un protagonisme indiscutible en el debat polític, liderant l'agenda de decisió i el debat mediàtic. Quines actuacions realitzen per tenir èxit? Quin és el rol de l'estratègia comunicativa? Hi ha estratègies contraproduents? Perquè hi ha demandes majoritàries que costa transformar-les en decisions polítiques? Tres representants dels moviments socials més actuals hi donaran resposta.

4.2.13

Esperanza en las Redes Sociales



El sociólogo Manuel Castells, uno de los más referentes de los estudios de la Sociedad en Red, publicó a finales del año pasado el libro Redes de Indignación y Esperanza, en el que analiza el papel que las redes sociales han tenido en los movimientos sociales de los últimos tiempos. Él mismo explica que este es un libro diferente a todos los que ha escrito hasta el momento. Normalmente tarda una media de 5 años en escribir sus obras, todas ellas de más de 400 páginas. Sin embargo Redes de Indignación y Esperanza lo escribió en 4 meses y no llega a las 300 páginas. No tenía ninguna intención de escribir sobre esto pero sus amigos, tras escuchar sus conferencias, acabaron convenciéndole y a través de nueve capítulos propone algunas hipótesis sobre la naturaleza y la perspectiva de los movimientos sociales en red con la esperanza de identificar nuevos caminos.


Túnez, Islandia, Egipto, los levantamientos árabes, el movimiento de los indignados en España y Occupy Wall Street en Estados Unidos son los casos que analiza el autor. Lugares tan lejanos y tan diferentes pero que fueron capaces de unirse a través de las redes sociales por la indignación que los ciudadanos tenían debido al funcionamiento de sus sistemas. De Túnez e Islandia destaca que fueron los primeros en utilizar plataformas como YouTube, Facebook o Twitter para llamar a la acción a los ciudadanos. De Egipto la reacción de ciudadanos y de entidades de otros países cuando el gobierno censuró los medios de comunicación, cerró Internet y desconectó la telefonía móvil. De los países árabes como Siria, Libia o Yemen cuenta cómo fue fundamental la conexión para la buena organización. En el caso de España subraya cómo gracias a las redes sociales el 15 M ha sido capaz de hacer frente al bloqueo de los medios de comunicación y hace un llamamiento a los lectores para que no se olviden del movimiento, que continúa en Internet. Por último, de Estados Unidos subraya el organizado proceso de comunicación que gracias a los medios sociales permitió encontrar la cohesión interna y el apoyo externo.

Una vez analizados cada uno de los movimientos, Castells hace una lista de las características que todos ellos tienen en común. Dice que son movimientos conectados en red y en los que es fundamental la ocupación del espacio urbano, que son movimientos locales y globales a la vez, todos ellos despertados por una chispa de indignación. Resalta también que son movimientos virales, que se contagian entre ellos, que tienen como objetivo cambiar los valores de la sociedad. Pero para él tienen un problema común, que son movimientos sin líderes. Pero sobre todo los une que en ellos son fundamentales las tecnologías de la comunicación para la práctica y la organización, para deliberar, coordinar y decidir. 

En definitiva, un análisis esperanzador que demuestra que existe la posibilidad de reaprender a vivir juntos, y que a través de las movilizaciones en las que las redes sociales juegan un papel muy importante se puede evolucionar y llegar a conseguir los tan esperados cambios.

1.2.13

Grandes errores del Márketing Político en las Redes Sociales

En este artículo, publicado en PuroMarketing.com, se analiza cómo los partidos políticos utilizan las Redes Sociales para comunicarse con sus seguidore. El problema es que no lo hacen de forma correcta, que lo único que les importa es conseguir votos y no escuchan a los ciudadanos a través de estos medios que es realmente para lo que deberían utilizarlos.

Grandes errores del Márketing Político en las Redes Sociales

En el ambiente político, suele ser habitual recurrir a todo tipo de estrategias de comunicación y marketing dirigidas al gran público y a los ciudadanos.  El crecimiento de los Social Media ha generado que además de las empresas y marcas, las instituciones políticas también recurran a los medios y redes sociales para aprovechar el potencial de estas herramientas con el objetivo de crear y mantener nuevos canales de comunicación.

Obama: Un caso de éxito

Antes de su llegada a la presidencia, la campaña de publicidad y márketing de Obama, entonces aspirante demócrata a las elecciones de EE.UU tuvo una gran peculiaridad. Debido a la falta de apoyo de otros medios tradicionales, Obama consiguió a través de Internet la repercusión y difusión necesaria para generar mayor notoriedad Todo un fenómeno que supuso el primer caso de éxito político a través de las redes sociales.
Barack Obama marcó sin duda un antes y un después de la política tradicional que supuso un gran cambio en la forma en que los referentes políticos se relacionan con los ciudadanos.

A pesar de todo ello, muchos partidos políticos siguen demostrando una vez más la verdadera realidad de quienes aún no han comprendido los verdaderos mecanismos e idiosincrasia de los medios de comunicación sociales, reincidiendo una y otra vez en un cúmulo de grandes errores que ponen en entredicho los mecanismos de la política 2.0.

Medios sociales, herramientas de propaganda

Este es quizá el primero de los grandes errores. No es nada nuevo que los partidos políticos utilicen los medios de comunicación como herramientas de marketing y propaganda.  Sin embargo, la presencia en las redes sociales es más efectiva cuando el objetivo se centra en escuchar y conversar con los usuarios y consumidores, en vez de ser utilizadas exclusivamente como canales promocionales. Y esto último es para lo que lo utilizan los partidos.

Comunicación unidireccional

Los partidos políticos no desarrollan una comunicación social. Su comunicación es unidireccional. No dialogan o forman parte integrada de las conversaciones generadas. Este aspecto fundamental deja en entredicho la falta de interés en uno de los más importantes principios de este tipo de medios. Ser sociales.

Sin escucha ni reacciones

Saber escuchar y reaccionar en consecuencia. Esta es quizá una de las más importantes premisas de los medios y redes sociales, y por norma general parece no tener vigencia en los procedimientos y estrategias de los partidos políticos. No atienden a las peticiones y necesidades reales de las personas y no existen reacciones ni son tomadas decisiones en consecuencia.

Políticos: La mano que mece la cuna

Generalmente, y sobre todo si hacemos referencia a los más importantes candidatos de partidos políticos mayoritarios, su presencia en los medios y redes sociales esconde sin duda una verdad oculta.  No son reales.Sus perfiles en las redes sociales se reducen a espacios testimoniales que se limitan a mostrarnos o informarnos de algunas de sus actividades y compromisos sociales gestionados por terceras personas o equipos de márketing.

Imposible gestionar la reputación online

Durante los tiempos de crisis, en la mayoría de ocasiones, las conversaciones generadas por los usuarios e internautas suelen manifestarse y adoptar una postura mucho más crítica. Este aspecto conlleva a que sea realmente difícil, por no decir casi imposible, el gestionar y mantener estable la reputación online para mejorar la imagen de cara a la ciudadanía. En el caso de los partidos políticos, esta se convierte en una tarea imposible. La gestión de la reputación online es una batalla perdida mientras su actuación ante los ciudadanos siga siendo irresponsable y la percepción ante sus decisiones y actuaciones continúe siendo negativa.

Ignorados por la falta de confianza

La pérdida de confianza se sitúa como otro de los aspectos más destacados al que se suma la indiferencia de quienes se sienten olvidados o perjudicados por una clase política que se muestra incapaz de solucionar los problemas más importantes. Los usuarios de la red muestran de esta forma su pasividad y falta de confianza negándose a ser partícipes en este tipo de iniciativas.

Enlace: http://www.puromarketing.com/16/11306/errores-marketing-politico-medios-redes-sociales.html

10.1.13

"Los colosos de la red amenazan nuestra libertad"


"Los colosos de la red amenazan nuestra libertad"

Tengo 28 años. Nací en Bielorrusia: aún una dictadura. Las redes sociales facilitan la censura, propaganda y control del autoritarismo. Hemos regalado nuestra privacidad a Google, Amazon y Facebook, que la transforman en billones e ilimitado poder. Colaboro con el CCCB

Nací en Bielorrusia, república exsoviética que aún sufre una dictadura, así que era comprensible que me fascinaran las redes sociales como un catalizador de la democracia...

¿Y no lo son?

Creer que Twitter, Google, Amazon o Facebook son adalides de la libertad y la democracia es de una ingenuidad temeraria.


Google no paga impuestos en España.
No soy experto fiscal, pero no me extraña, porque ignora y desprecia la soberanía, las instituciones o el Estado de bienestar de los países democráticos y de sus ciudadanos. Y sólo responde ante sus accionistas.

Por ahora está dejando sin publicidad y sin empleos al sector de la comunicación.
Es sólo la primera fase de su dominio, una fase económica.

¡Y... que se prepare la banca, porque el Google Bank está al caer!
Sus posibilidades de apropiarse de más valor de otros modelos de negocio aún son enormes: por ahora monetariza lo que empezó dando gratis. Pero yo me he especializado en analizar la dimensión sociopolítica de las redes. Y resulta inquietante.

¿Y qué ha comprobado?
Que las redes sociales -Twitter, Facebook y todos sus derivados- en realidad ayudan a que se consoliden autoritarismos tradicionales como el de China o Irán y a que se renueven otros en los países árabes, donde ahora ya sirven a los nuevos integrismos.

¿Cómo?
La trinidad del autoritarismo es censura, propaganda y vigilancia. Y las redes sociales facilitan la imposición de esa trinidad.

Censurar internet parece imposible.
Pues la gran muralla digital estatal china lo logra cada día. Filtra día y noche la ingente cantidad de contenidos on line. Además, los autoritarismos han reclutado ciberejércitos que bloquean los sitios no adictos.

Aún era más fácil censurar teles únicas.
Pero es que, además de permitir a los dictadores renovar su poder, las redes revitalizan la propaganda de las ideologías execrables: han dado nuevo impulso a supremacismos, racismos y radicalismos de todo tipo.

Y también a la fraternidad, la solidaridad, la inteligencia en todas sus formas.
El autoritarismo tiene padrinos digitales más poderosos..., me temo. Porque lo más preocupante es que las redes sociales han simplificado la tarea de las policías secretas: sólo han de estar atentas y observar el rebaño digital para provocar, detectar, engatusar y encarcelar a los disidentes.

¿Dónde y cómo lo han hecho?
El Gobierno iraní logró detener a sus enemigos con la cacareada inteligencia colectiva. Creó una especie de Wikipedia cazadisidentes donde los leales ponían en común sus sospechas, sospechosos y, de forma anónima o declarada, aportaban datos al servicio secreto, que multiplicó así su eficiencia.

Suena a gulag digital.
Pero no sólo ayudan a las dictaduras, también preparan nuevos autoritarismos y pervierten las democracias: hoy mi preocupación es la enorme concentración de poder de la que Google, Amazon, Facebook, Twitter y otros gigantes gozan ya en Occidente.

Pues no veo a Occidente preocupado.
Google ya es nuestro principal, y en algunas áreas único, mediador con la realidad: desde toda la información del buscador hasta los mapas, la publicidad, el correo -nuestra intimidad en todos los grados: sexo incluido- y muchas de nuestras relaciones.

Y ahora prepara sus gafas.
Tridimensionales y adictivas: serán mucho más omnipresentes de lo que son hoy los auriculares. Y ahora observe su estrategia: cuando usas mucho Google Maps te dan consejos para que camines más a menudo.

Son buenos chicos...
¡Exacto! Dicen que están inventando coches sin conductor para mejorar el tráfico y la contaminación; pero, mientras, acumulan todos tus datos, hábitos, rutas... junto con los de decenas de millones de ciudadanos...

Pero es que dan gratis servicios útiles.
Y cuando uses sus gafas te dirán que estás viendo demasiada tele... Igual que Amazon: cuando encargas demasiadas novelas policiacas, te sirve -sin que lo pidas- una lista de sugerencia de novelas que consideran de alta cultura... ¡Todo lo hacen por tu bien!

Buenos consejos para un mundo mejor.
¡Peligrosísimos! Con ellos adquieren derecho a aconsejarte y cuando lo tengan ya tendrán derecho a intervenir en tu vida.

¿No es usted un pelín paranoico?
Si toda la información que damos a Google nos la hubiera pedido algún gobierno, ya habría sido denunciado ante todos los tribunales internacionales. Y sin embargo se la cedemos graciosamente a Amazon, Twitter, Google, Facebook y sus adláteres.

Y ellos la convierten en billones.
¡Y en poder! Estamos privatizando nuestra intimidad: se la estamos regalando a empresas privadas dirigidas por una junta de accionistas con intereses muy privados. Ya tienen más información que cualquier gobierno. Por ahora se conforman por convertirla en dinero, pero un día pueden transformarla en poder. Y estamos a su merced.


'Google Bank'

Empezó siendo un buscador... ¡gratis! Hoy deja sin publicidad a los medios y sin empleo a miles de ciudadanos. Y todo sin pagar impuestos en España: Google se merece un boicot (como el de los británicos contra Starbucks) por no tributar. ¡Y ahora que se prepare la banca! (la que queda): los tecnoanalistas anuncian la llegada de un Google Bank o un Bank Apple que terminará de acaparar la cadena de valor: pagaremos sus productos con sus tarjetas. Morozov, además, advierte de una operación universal de apropiación de nuestra privacidad por parte de las multinacionales de la red. Pero me preocupa aún más que destruyan cien empleos por cada uno que crean.


Leer más: http://www.lavanguardia.com/lacontra/20130110/54360739901/la-contra-evgeny-morozov.html#ixzz2HbL1rSbA
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http://www.lavanguardia.com/lacontra/20130110/54360739901/la-contra-evgeny-morozov.html#ixzz2HbJltFPh 

9.12.12

Petites corrupcions

Article publicat al Diari de Girona, el 7 de desembre de 2012
Ja deu fer un parell d'anys, quan es va destapar el cas Millet, en aquest mateix diari publicava un article d'opinió sobre la corrupció. Parlava d'un factor que en tots els casos es repeteix i que tenint-lo en compte es pot arribar a preveure aquest fenomen: el temps. Posava altres exemples del passat: l'afer Filesa, Malesa i Time-Export, amb el finançament il·legal del PSOE de Felipe González, i el de Santa Coloma de Gramenet amb Bartomeu Muñoz com a alcalde.

Deia que quan una persona arriba al govern d'una institució pública o d'una organització privada necessita un temps per aprendre com funciona i fer millores. Hi ha un moment que ja ho sap tot o quasi tot i ja ha fet tot el que venia a fer. És aquest instant el que s'ha d'evitar, quan aquesta o aquestes persones pensen en ells mateixos i no en els altres.

Feia referencia a Philip G. Zimbardo, psicòleg social nord-americà que explica en el seu llibre "El efecto Lúcifer" com el factor temps fa malvades les persones. Diu que el fet de viure en una situació de constant present, amb pressió, sense perspectives de futur i conscients d'ostentar el control indefinidament, fa que les persones, un cop assimilat el seu rol i les rutines associades, es comportin fent un mal ús del seu poder i corrompent les regles en el seu favor. Aquest és l'origen de la maldat. Malgrat no és l'esperit d'aquest article, en la corrupció hi ha maldat, com una forma de violència d'un pocs cap a la resta de la societat, saltant-se les regles en benefici propi, aprofitant-se de l'esforç dels altres, apropiant-se del que és públic, del bé comú.  
Però com es pot donar aquesta corrupció als ulls dels treballadors de l'administració? I el que és pitjor, com és que la gent afirma saber-ho i que no es faci res?

LLEGIR ARTICLE SENCER

23.10.12

Doing diplomacy, 140 characters at a time


by Staff WritersParis (AFP) Oct 21, 2012

When Canada's ambassador to China posted photos of his car on the embassy's Twitter-like weibo page, the instant, mass response boosted his country's image in a way that surely stunned many diplomats.

Hundreds of Chinese netizens posted comments marvelling that the Canadian envoy at the time -- David Mulroney -- was driving a relatively inexpensive car compared to the luxury vehicles favoured by their own officials.

In just one click, Ottawa had managed to engage a wide audience in a debate about corruption and transparency, using one of China's hugely popular social networks.

"Digital tools -- including social media -- are being used by an increasing number of countries," said Antonio Deruda, author of "Diplomazia Digitale", a book on the topic.

"It is an important process that can be very useful for administrations... Through social media, the goal is to establish a dialogue with the foreign public."

Dubbed "21st century statecraft" by the United States, the use of digital tools to help achieve diplomatic goals is on the rise in a world where the web has changed how people engage with each other and higher authorities.

Washington is at the forefront of this trend -- led by Secretary of State Hillary Clinton, who was made painfully aware of the power of social media when she lost the Democratic nomination to a tech-savvy Barack Obama in 2008.

There are now around 300 State Department-affiliated Twitter accounts globally -- which include those run by ambassadors or embassies -- over 400 Facebook pages and 180 YouTube channels.

US ambassador to Syria Robert Ford, for instance, has used the embassy's Facebook page to post declassified satellite images showing troop movements in civilian locations, in a propaganda tug of war with the Damascus regime.

The State Department has also organised Google+ Hangouts -- groupvideo chats -- to engage with people in Iran on issues such as sanctions and studying in the United States.

"One of the benefits of using these technologies is we're in places where we don't have a diplomatic presence on the ground," said Victoria Esser, Deputy Assistant Secretary for Digital Strategy at the State Department.

-- 'It's indispensable to engage with the world' --

Other countries have also got in on the act in a bid to improve their political clout, or attract foreign investment and tourists.

Widely regarded as a symbol of the modern Arab woman, for instance, Queen Rania is a key asset in Jordan's soft power push. With Twitter, she is an even more powerful force, with each post reaching over 2.3 million global followers.

"Queen Rania is followed not only by people interested in Middle East issues and political issues, but by people who are more interested in what she buys in shops or where she goes 
abroad," said Deruda.

"This is a key point for digital diplomacy -- the importance of reaching a broader audience, not just the same old people who usually follow foreign affairs."

As such, top diplomats are increasingly holding live, virtual chats on social networks to engage with people whom they would otherwise never meet.

British foreign secretary William Hague took this a step further earlier this month, meeting five of his 109,000 Twitter followers to discuss Somalia, Europe and other issues in an effort to bring online interaction offline.

But for all its immediacy and accessibility, social media is a minefield where a misplaced comment can generate a whirlwind of controversy as fast as it takes to type 140 characters -- the length limit for tweets.

Linda Sobeh Ali, the Palestinian representative to Canada, was recalled in October 2011 after she retweeted a video of a Palestinian girl reciting a poem that begins innocently enough, but later mentions "destroying Zionism".

Social networks have also been used as platforms for public fighting matches.

In May, US ambassador to Russia Michael McFaul was severely rebuked on Twitter by Moscow about a speech he made on US-Russia ties.

Netizens watched with amusement as the Russian foreign ministry fired off nine consecutive tweets blasting McFaul, who was eventually forced to post a link to a blog post clarifying the message he had intended to get across.

Giuseppe Manzo, spokesman for Italy's social media-savvy foreign ministry, acknowledged the risks involved.

"The outreach you achieve with social media is much greater -- and thus the risks -- but we're still going through an adaptation process," he said.

"I believe it's indispensable to engage with the world out there... Why not exploit tools like social media networks to help us? That said, I believe traditional diplomacy remains key."

But Deruda said it was also crucial for governments to act on this engagement.

"If you start a conversation and I tell you what I think about your policies, or about your image, your leaders... and then I see you don't change anything, the dialogue is doomed to end," he said.

"This is a key point for the future of digital diplomacy."

12.2.12

Cascades and the Political blogosphere by Jeff Swift

ABSTRACT

FM VOL 16-12 DESEMBRE 2011

Despite the fact that political blogs seem to be just as dominated by elites as traditional journalism, networks of individuals play an essential role in spreading arguments in the political blogosphere. The hyperlinking economy of political blogs is powered by competition, elevation, and access. This economy values networks of individuals just as much as — if not more than — it values elite top–tier bloggers.


Jeff Swift is a Ph.D. student in the Communicaton, Rhetoric & Digital Media program at North Carolina State University.
E–mail: jswift8@gmail.com

Hollande in the footsteps of Obama?



Alongside the official website campaign, francoishollande.fr, the team of the socialist candidate for the French presidential election has just launched "toushollande", a website for mobilizing activists. The objective is to organizing door to door and convince at least 5 million people to vote for him. Through targeting of priority areas with high potential to mobilize 10,000 activists will be trained to recruit 150,000 volunteers to go and meet directly voters. it is also possible to forward content to Facebook friends, invite them to join the candidate Facebook page, or make a donation.



The strategy is directly inspired by the Obama campaign of 2008, which had shown that 14 abstainer met personally had moved to vote, 10,000 times more efficient than leaflets. The French socialist team is also accompanied by Blue State Digital, the agency headed by the Obama former online campaign director, Joe Rospars, who came to Paris himself. The Internet campaign of Francois Hollande has a budget of 2 M¼ and led by 35 people.